
Lamine Yamal alzó la voz tras los lamentables episodios de racismo que enturbiaron el amistoso entre España y Egipto, disputado el martes en el estadio de Cornellà-El Prat de Barcelona y que terminó con empate sin goles.
Durante el primer tiempo del encuentro, se escucharon cánticos de carácter islamófobo y xenófobo procedentes de una parte de la afición, lo que llevó a las autoridades españolas a abrir una investigación. El propio estadio intentó poner freno a la situación mostrando un mensaje de advertencia en las pantallas durante el descanso, mensaje que fue repetido al inicio de la segunda mitad y que generó silbidos en algunos sectores de las gradas.
El extremo del Barcelona y de la selección española, que profesa la fe islámica, no tardó en pronunciarse a través de sus redes sociales. "Sé que ese cántico iba dirigido al equipo rival y no era algo personal contra mí, pero como musulmán, sigue siendo irrespetuoso e intolerable", escribió Yamal en Instagram.
El joven de 18 años fue contundente en su mensaje: "Entiendo que no todos los aficionados son así, pero a quienes entonan estas cosas: usar una religión como burla en el campo os convierte en ignorantes y racistas. El fútbol es para disfrutar y animar, no para faltar el respeto a las personas por lo que son o por lo que creen".
Yamal, figura indiscutible de la Selección desde su papel determinante en la conquista de la Eurocopa 2024, sumó con este partido su 26ª internacionalidad absoluta con España. Sus palabras resuenan con especial fuerza viniendo de uno de los jugadores más jóvenes y carismáticos del fútbol mundial.
Fuente original: BBC Sport Football