
El divorcio entre Liverpool y Arne Slot era una ruptura que se veía venir. Las señales fueron acumulándose a lo largo de la temporada, y cuando Mohamed Salah cuestionó de forma velada el estilo de juego del técnico neerlandés a través de una publicación en redes sociales, quedó en evidencia la fractura entre el vestuario y el cuerpo técnico.
Fuentes internas del club, con presencia también durante la etapa de Jurgen Klopp, apuntan al mismo diagnóstico: "Arne es una gran persona, pero siempre se percibió que le faltaba esa autoridad que tenía Jurgen, algo que se hizo más notorio cuando los resultados no acompañaron". La salida de figuras veteranas como Salah, Andy Robertson e Ibrahima Konaté refuerza esa lectura de un equipo en plena transformación.
Slot no era Klopp, pero conquistó la Premier League en su primera temporada y eso le garantiza un lugar permanente en la historia del club. Sin embargo, la caída fue estrepitosa: de 84 puntos en 2024-25 a apenas 60 en 2025-26, un descenso de 24 puntos que representa la mayor caída de un equipo presente en todas las temporadas de la Premier League entre dos campañas consecutivas. La tendencia no dio señales de revertirse en el tramo final del curso.
La directiva del club también tiene su cuota de responsabilidad. Si la decisión se hubiera tomado unas semanas antes, Xabi Alonso habría estado disponible. Pero el excentrocampista ya firmó con el Chelsea por cuatro años, cerrando esa puerta. Slot se convierte así en el primer entrenador despedido por Liverpool tras ganar la liga, un hecho sin precedentes en la historia del club.
El principal candidato para el relevo es Andoni Iraola, exentrenador del Bournemouth, con quien ya se han iniciado contactos. Liverpool quiere un nuevo hombre al mando de su reconstrucción, y el fútbol moderno, como siempre, no espera.
Fuente original: BBC Sport Football