
La trayectoria de Álvaro Arbeloa al frente del Real Madrid Castilla le ha otorgado una habilidad especial para integrar a los jóvenes talentos en el primer equipo de forma natural y fluida. Esa filosofía quedó claramente reflejada cuando el conjunto blanco se enfrentó al Elche hace unas semanas, partido en el que el técnico madrileño dio minutos a nada menos que seis jugadores procedentes de la cantera: Gonzalo García, Daniel Yáñez, Diego Aguado, Manuel Ángel y César Palacios, además de incluir a Thiago Pitarch en el once inicial.
Pitarch, en concreto, se ha convertido en uno de los grandes proyectos de Arbeloa. Con tan solo 18 años y 226 días, el joven se convirtió en el jugador más precoz de la historia del club en arrancar dos partidos consecutivos en la fase eliminatoria de la Champions League, superando el récord que ostentaba Vinicius Jr. por apenas diez días.
Al ser preguntado por la emoción de ver a cinco canteranos disputando minutos en el Bernabéu, Arbeloa no pudo disimular su orgullo: "Creo que puedo morir feliz después de una noche como esta", confesó el entrenador. "Estaba hablando con Yáñez y Aguado, que fueron los primeros jugadores que entrené cuando tenían 13 o 14 años, y poder darles la oportunidad de jugar aquí es un sueño hecho realidad para mí".
Sin embargo, Arbeloa también reconoce que las lesiones han dificultado su conocimiento de algunos futbolistas del primer equipo. "Todavía me queda mucho por aprender, porque vamos recuperando poco a poco a jugadores con los que aún no he trabajado, como Militão", señaló. "Bellingham pudo jugar contra el Atlético después de mucho tiempo, así que estamos en constante evolución y con mucho margen de mejora".
El técnico también advirtió de la exigencia que se avecina: "Tenemos un calendario muy apretado, con un partido cada tres días, y debemos dar lo mejor de nosotros mismos".
Fuente original: BBC Sport Football