
El Arsenal de Arsène Wenger que disputó la final de la Champions League de 2006 y el equipo actual de Mikel Arteta comparten una filosofía de juego, pero sus mediocampistas son completamente distintos. ¿Cuál de las dos generaciones se impone?
En 2006, los Gunners plantearon un esquema con cinco centrocampistas. El brasileño Gilberto Silva, campeón del mundo en 2002 y apodado "el muro invisible", ocupaba la posición de pivote defensivo. A su lado aparecía un jovencísimo Cesc Fàbregas, con apenas 19 años, quien sería nombrado en el once ideal de la UEFA de aquel año y que a lo largo de su carrera acumularía 111 asistencias y 50 goles en 350 partidos de Premier League entre Arsenal y Chelsea.
Por las bandas actuaban el bielorruso Alexander Hleb y el francés Robert Pirès. Hleb dejó siete goles y diez asistencias en 89 encuentros ligueros con los Gunners, mientras que Pirès llegó al Emirates con dos títulos de la Premier League y tres FA Cups en su haber, además de haber ganado el Mundial de 1998 y la Eurocopa de 2000 con Francia. Por su parte, el sueco Freddie Ljungberg ejercía de enlace por detrás del delantero Thierry Henry y fue elegido el undécimo mejor jugador de la historia del club en 2017.
En la plantilla de 2026, el motor del equipo de Arteta es Declan Rice. El centrocampista inglés ha sido el gran artífice de la lucha por el título, destacando especialmente en el juego de estrategia: registró los mejores expected assists desde saques a balón parado de toda la liga (3,3), solo superado en pases al área por Bruno Fernandes y Pedro Porro. Rice finalizó segundo en el ranking de los Football Writers' Awards, por detrás del portugués del Manchester United.
A su lado compiten por un puesto el joven Lewis-Skelly, el mediocentro español Martín Zubimendi y el noruego Martín Ødegaard. Este último ha atravesado temporadas irregulares marcadas por las lesiones, pero cuando está en forma posee una capacidad única para desbordar rivales y encontrar el pase perfecto en el momento justo.
Fuente original: BBC Sport Football