
El nuevo capítulo de la selección femenina de Irlanda del Norte parece haber arrancado con fuerza bajo la batuta de su nuevo seleccionador. Desde su nombramiento en marzo, McArdle ha dejado claro desde el primer momento cuáles son sus prioridades: un fútbol más ofensivo y una apuesta decidida por la juventud.
Cinco de las once titulares eran menores de 25 años, y la delantera del Linfield, Cora Chambers, también saltó al campo desde el banquillo para hacer su debut con el combinado absoluto. Una imagen que resume perfectamente la filosofía del nuevo técnico.
La ausencia de la capitana Simone Magill, que anunció su embarazo en noviembre, ha dejado un vacío notable en cuanto a experiencia, liderazgo y gol. Sin embargo, Rebecca McKenna recogió el testigo del brazalete con una actuación de gran nivel, comandando la defensa y participando activamente en la construcción del juego hacia el área rival.
No es casualidad que McArdle apueste por los jóvenes talentos. Durante su etapa en la Federación Escocesa de Fútbol, el técnico impulsó tanto un programa Sub-23 como una nueva academia de formación, lo que demuestra que sabe muy bien cómo acompañar el crecimiento de las futbolistas en sus primeros pasos internacionales.
La propia Halliday reconoció la responsabilidad que supone la confianza depositada por el seleccionador, especialmente con la clasificación para el play-off del Mundial en el horizonte. "Es fantástico que confíe en nosotras para jugar y participar", declaró. "Nos da su confianza por algo y tenemos que respaldarlo sobre el césped haciendo lo que hacemos semana a semana con nuestros clubes".
El resultado fue especialmente significativo: Irlanda del Norte no había marcado todavía en la campaña clasificatoria, y anotar cuatro goles en un mismo partido supone un espaldarazo anímico de primer orden de cara al próximo compromiso a domicilio.
Fuente original: BBC Sport Football