
La situación de Enzo Fernández en el Chelsea va mucho más allá de su reciente sanción. El centrocampista argentino vuelve a estar disponible para enfrentarse al Manchester United, pero los problemas estructurales del club londinense persisten y no tienen fácil solución.
El número ocho del Chelsea ha tenido una temporada notable: 12 goles y seis asistencias en 46 apariciones, siendo solo superado en participaciones en goles por el delantero Joao Pedro. Internamente, el club lo considera un jugador franquicia, y el entrenador Rosenior no ha dudado en elogiarlo públicamente incluso mientras cumplía la suspensión.
Sin embargo, el verdadero dilema está sobre la mesa: dinero. O el Chelsea le ofrece un nuevo contrato con mejores condiciones, o Fernández intentará forzar su salida. Su representante Pastore fue contundente en una entrevista durante el parón internacional: "Se merece mucho más de lo que gana actualmente".
Fernández no está solo en esa situación. Colwill y Malo Gusto también buscan mejorar sus contratos, aunque Moisés Caicedo ya firmó un lucrativo acuerdo renovado esta semana. El club espera cerrar uno o dos contratos más antes de que termine la temporada.
El problema es que las negociaciones con el entorno de Fernández estarían congeladas hasta el verano. Y si no hay acuerdo, cualquier posible venta requeriría una cifra cercana al récord histórico del club: los más de 88 millones iniciales —hasta 130 con variables— que el Real Madrid pagó por Eden Hazard en 2019.
Esa valoración tiene lógica financiera. Firmado por 107 millones procedente del Benfica con contrato hasta 2032, Fernández formó parte del histórico desembolso de 745 millones en la temporada 2022-23. Ese modelo de "compra ahora, paga después" —distribuyendo costes en contratos largos para cumplir las normas de sostenibilidad de la Premier League— fue posteriormente prohibido por la UEFA, que limitó la amortización a cinco años.
Los últimos balances del Chelsea muestran más de 200 millones en costes de amortización durante la temporada 2024-25. Para no registrar pérdidas con una venta de Fernández, el club necesitaría obtener entre 75 y 77,6 millones de libras. Un escenario que, con un Mundial a la vista como escaparate, convierte esta situación en un foco de tensión creciente para Stamford Bridge.
Fuente original: BBC Sport Football