El Real Madrid arrancó la pretemporada con un empate a dos goles ante la Fiorentina en un amistoso disputado el sábado en el Wörthersee Stadion de Klagenfurt, Austria. El partido supuso además el estreno oficial de José Mourinho como entrenador del conjunto merengue en su esperado regreso al banquillo blanco.
Los madridistas dominaron la primera mitad y se pusieron con ventaja de dos tantos gracias a los goles de Endrick y el joven Alexis Ciria. El delantero brasileño, que regresó al club tras una cesión en el Lyon durante la segunda mitad de la pasada temporada, abrió el marcador en el minuto 12 con un disparo raso que superó a David de Gea bajo los palos. Ciria amplió la ventaja tras una asistencia de Eduardo Camavinga.
Sin embargo, la Fiorentina reaccionó en la segunda mitad con los goles de Roberto Piccoli y Moise Kean para igualar el encuentro. El recién llegado Carlos Espí, fichado sorpresa apenas 72 horas antes del partido, tuvo en sus botas la oportunidad de dar los tres puntos con un cabezazo que no encontró portería.
El once inicial de Mourinho contó con ocho futbolistas del primer equipo: Andriy Lunin, Trent Alexander-Arnold, Álvaro Carreras, Federico Valverde, Camavinga, Arda Güler, Denzel Dumfries —quien completó 75 minutos en su presentación— y Endrick. Los completaron tres jugadores del filial: Joan Martínez, Mario Rivas y Ciria.
Espí, eufórico tras su debut, declaró a los medios: "Soy el hombre más feliz del mundo. Ni llevan 72 horas en el Madrid y ya he entrenado y debutado. Mourinho me pidió que fuera yo mismo y que me metiera en el área".
Mourinho regresa así al club donde ya dirigió entre 2010 y 2013, comenzando su segunda etapa con sensaciones positivas pese al resultado final.
Fuente original: ESPN Soccer