
La polémica entre Vinicius Jr y el jugador del Benfica Prestianni no solo dejó imágenes tensas sobre el césped, sino que desató una tormenta mediática tras las palabras de José Mourinho en rueda de prensa.
El técnico portugués, que fue visto hablando con Vinicius después de que el brasileño abandonara el campo tras su altercado con Prestianni, sorprendió a propios y extraños con unas declaraciones que muchos consideraron fuera de lugar. Mourinho, si bien defendió públicamente a su jugador, insinuó que el delantero del Real Madrid había provocado la situación con su celebración ante la afición local.
"Marcas un gol del otro mundo, ¿por qué celebrar así?", preguntó Mourinho. "Lo mismo ocurre siempre en tantos estadios. ¿En cuántos estados ha pasado esto? ¿En cuántos estadios? Es un jugador de otro mundo, le quiero. Vinicius me dice una cosa y Prestianni me dice otra. Quiero ser ecuánime."
Las palabras del entrenador generaron una ola de críticas inmediata, con numerosas voces acusando a Mourinho de desviar el foco de las acusaciones de racismo y cargar la responsabilidad sobre la víctima.
Mourinho fue aún más lejos y señaló a la leyenda del club Eusébio como prueba de que el Benfica no es un club racista. Preguntado directamente si creía que Vinicius había incitado al público, el portugués respondió sin ambages: "Sí, lo creo. Cuando marcas un gol así, celebras de forma respetuosa."
"Cuando discutía sobre el racismo, le dije que la persona más grande en la historia de este club era negra. Este club es lo último que puede ser racista", añadió Mourinho, intentando matizar su postura al insistir en que no daba crédito ni a una versión ni a la otra.
Las declaraciones han reabierto el debate sobre el racismo en el fútbol y la responsabilidad de los entrenadores a la hora de abordar estos episodios con la firmeza necesaria.
Fuente original: BBC Sport Football