
Las cifras no mienten, y las de Flávio Anderson durante la temporada 2025-26 explican por qué el Manchester City ha decidido romper su propio récord de transferencias para hacerse con sus servicios, superando los 100 millones de libras que pagaron por Jack Grealish.
Con apenas 23 años, Anderson llega al Etihad tras una temporada extraordinaria con el Nottingham Forest, un equipo que terminó decimosexto en la Premier League pero que contó con uno de los centrocampistas más completos de la división. Su impacto fue silencioso pero demoledor.
El brasileño fue el jugador con más toques del balón en toda la Premier League durante la campaña, con 3.300. También lideró la competición en duelos ganados (298), posesiones recuperadas (306) y faltas recibidas (80), cifras que retratan a un futbolista omnipresente en todas las fases del juego.
Su calidad técnica resulta igualmente llamativa. Completó más pases que ningún otro mediocampista central de la liga (2.038) y encabezó su posición en pases que rompen líneas (376), demostrando que su objetivo no era simplemente conservar el balón, sino progresar y desestabilizar al rival.
Físicamente, Anderson cubrió 411 kilómetros durante la temporada, solo superado por James Garner del Everton, y registró 1.895 presiones de alta intensidad, segundo entre los centrocampistas. Disputó 37 partidos como titular, ausentándose únicamente cuando el Forest rotó ante la semifinal de Europa League contra el Aston Villa.
El contexto hace aún más meritorias sus estadísticas. El Forest atravesó cuatro entrenadores distintos y apostó frecuentemente por el fútbol de transición, exigiendo a Anderson defender grandes espacios y lanzar el contragolpe de inmediato. Aun así, finalizó entre los líderes en pase progresivo y encabezó múltiples categorías defensivas.
En ataque aportó cuatro goles, cuatro asistencias, 54 chances creadas, nueve ocasiones claras y 4,8 expected assists, siendo el máximo creador de peligro de su equipo.
El City no ha firmado a un mediocampista técnico más, ha fichado a un jugador capaz de influir en cada fase del partido. Si Anderson traslada ese rendimiento a un equipo que domina la posesión cada semana, el récord podría quedar pequeño en poco tiempo.
Fuente original: BBC Sport Football