
La FIFA podría tomar medidas disciplinarias contra Argentina después de que, tras su victoria en la semifinal del Mundial, surgiera la polémica por la exhibición de una pancarta alusiva a las Islas Malvinas en el estadio.
La vicepresidenta argentina Victoria Villarruel encendió la mecha al publicar en X un vídeo que mostraba lo que parecían ser soldados argentinos, acompañado del mensaje "Las Malvinas son argentinas". Villarruel añadió que "prohibieron traerlas al estadio y olvidaron que las llevamos en la sangre y en el corazón". Previamente, la funcionaria ya había calentado el ambiente al afirmar que la semifinal era una oportunidad para "poner a los invasores en su lugar".
Desde el lado británico, el diputado Peter Kyle, Secretario de Estado de Comercio, calificó la pancarta de "completamente inapropiada" y aseguró en BBC Breakfast que espera que la FIFA investigue el asunto, señalando que se trató de "una violación flagrante de las normas que prohíben la actividad política en el fútbol".
La polémica no era nueva: los jugadores argentinos ya habían entonado cánticos que hacían referencia a las Malvinas y a leyendas como Diego Maradona y Lionel Messi tras su victoria por 3-2 ante Egipto en los octavos de final.
Sin embargo, el seleccionador Lionel Scaloni había intentado distanciarse de la política antes del partido. "Esto es un partido de fútbol, no puedo mezclar las cosas, especialmente por respeto a lo que ocurrió hace tantos años. Fue un período muy triste de nuestra historia", declaró el técnico.
La semifinal, que Inglaterra perdió por goles tardíos de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, se disputó con medidas de seguridad reforzadas debido a la histórica tensión entre ambas naciones.
Fuente original: BBC Sport Football