
Podría parecer extraño afirmar que un club inglés clasificado para una final de la Champions League ha pasado casi desapercibido, pero eso es precisamente lo que ha ocurrido con el Arsenal de Mikel Arteta esta temporada.
La inmensa presión que recae sobre los 'Gunners' por terminar con 22 años de sequía en la Premier League ha eclipsado, en cierta medida, su impresionante trayectoria europea hacia la gran final de Budapest. El tanto de Bukayo Saka en la primera mitad selló una victoria por 1-0 ante el Atlético de Madrid en la segunda mano de las semifinales, suficiente para avanzar con un marcador global de 2-1.
Aunque la actuación en el Emirates no fue la más brillante de la temporada, lo cierto es que algunas de las mejores noches del Arsenal han llegado precisamente en Europa. Los londinenses son el único equipo que permanece invicto en la Champions League, habiendo derrotado en el camino a rivales de la talla del Bayern Múnich, el Inter de Milán y el Sporting de Portugal.
El sueño de la liga sigue vivo, especialmente tras el empate del Manchester City en Everton la jornada anterior. Sin embargo, el Arsenal ha demostrado una frialdad y contundencia llamativas en su aventura continental, sin verse comprometido en ningún momento.
"No creo que podamos subestimar lo que hemos conseguido en esta competición", declaró el centrocampista Declan Rice a Amazon Prime. "Sabíamos lo que había en juego. Cuando nos pusimos 1-0 arriba, supe que íbamos a ganar. Sentí que algo especial estaba tomando forma."
La afición recibió al equipo con bengalas y cánticos antes del partido, algo nunca visto antes en el estadio, creando una atmósfera que Arteta calificó de "noche increíble".
"Volvemos a hacer historia juntos", expresó el técnico español. "Después de 20 años, regresamos a una final de la Champions League por segunda vez en nuestra historia. Los jugadores hicieron un trabajo extraordinario."
Fuente original: BBC Sport Football