
El Newcastle vuelve a sufrir en el mercado de fichajes. El club inglés parece condenado a ver cómo sus objetivos terminan en manos de otros, y esta vez la amenaza llega desde su propio país: el Aston Villa trabaja activamente para hacerse con los servicios de Manzambi, el prometedor jugador suizo que los Magpies tenían en su agenda.
El dolor es mayor si se tiene en cuenta el historial reciente. Hace apenas unas semanas, el Newcastle también perdió la puja por Víctor Muñoz, otro de sus grandes objetivos, quien finalmente optó por vestir la camiseta del Liverpool. La capacidad de identificar talento del club no está en entredicho — prueba de ello es que en los últimos doce meses han puesto el foco en jugadores como Manzambi, Muñoz, Hugo Ekitiké, João Pedro, Benjamin Sesko y James Trafford —, pero convertir ese ojo clínico en fichajes concretos sigue siendo la asignatura pendiente.
Perder a otro objetivo prioritario ante el Aston Villa supondría un nuevo golpe para la dirección deportiva del Newcastle. La gran pregunta ahora es si el club será capaz de reorientar su estrategia con discreción y encontrar una alternativa viable, tal como hizo cuando fichó a Bazoumana Touré tras el fracaso con Muñoz.
El tiempo juega un papel ambivalente en esta situación. Por un lado, aún queda margen en el mercado para reforzar distintas áreas del equipo. Por otro, la carga de trabajo pendiente es considerable y el margen para encajar más contratiempos es prácticamente nulo. La vuelta a los entrenamientos de pretemporada de los jugadores que no participaron en el Mundial fue un recordatorio oportuno de la urgencia que rodea esta ventana de transferencias.
Fuente original: BBC Sport Football