
Atlético de Madrid no ha dejado pasar la oportunidad de burlarse del Barcelona después de que se filtrara un supuesto interés del club catalán por Julián Álvarez. Los rojiblancos respondieron con una publicación satírica en la que simulaban lanzar una oferta por Lamine Yamal, dejando claro que se trataba de una broma para ilustrar lo sencillo que resulta fabricar noticias falsas.
Pero más allá del tono humorístico, el club colchonero aprovechó el momento para lanzar un mensaje mucho más contundente. "Nos bastaron cinco minutos para crear esta publicación falsa. Vivimos en una era en la que la realidad puede ser manipulada. No crean todo lo que ven, especialmente si tiene que ver con el Barça", señalaron desde el club.
En un segundo comunicado, el Atlético fue aún más directo y denunció lo que calificó como una campaña de desprestigio contra uno de sus jugadores: filtraciones interesadas, noticias falsas, falta de respeto constante y una maquinaria de propaganda que inventaría historias antes de los enfrentamientos directos entre ambos equipos.
El mensaje culminó con una referencia al caso Negreira, el escándalo que investiga supuestos pagos del Barcelona a José María Enríquez Negreira, exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros de España. Los culés han negado cualquier irregularidad y la investigación continúa abierta.
No es la primera vez que los dos clubes protagonizan un pulso de este tipo. En 2019, el Atlético acusó al Barcelona de falta de respeto durante la negociación para fichar a Antoine Griezmann. El delantero francés acabó recalando en el Camp Nou, aunque regresó al equipo de Diego Simeone dos años después. Este verano, Griezmann tiene previsto poner rumbo a Orlando City de la MLS.
Julián Álvarez, protagonista involuntario de toda esta polémica, llega a la cita con 20 goles en todas las competiciones esta temporada. El argentino aterrizó en el Metropolitano en 2024 procedente del Manchester City por hasta 81,5 millones de libras.
Fuente original: BBC Sport Football