
Jude Bellingham se convirtió en el primer inglés en marcar siete goles en una misma Copa del Mundo, protagonizando el tanto del cierre en la goleada por 6-4 ante Francia en el partido por el tercer puesto.
El centrocampista del Real Madrid igualaba hasta ese momento el registro de Gary Lineker, quien había anotado seis veces en México '86, y el de su compañero Harry Kane, goleador con seis tantos tanto en Rusia 2018 como en este torneo. Con 23 años, Bellingham entró al campo en el minuto 79 y ejecutó el disparo definitivo prácticamente con el último toque del encuentro: condujo desde el centro del campo hasta el área francesa, superó a un defensor y colocó el balón en la escuadra baja con una precisión quirúrgica.
"Tiene una confianza en sí mismo absolutamente extraordinaria. La paciencia, la técnica, el disparo... Qué golazo del mejor jugador de Inglaterra", declaró el excentrocampista inglés Danny Murphy en BBC One durante la transmisión del partido.
Tan solo doce minutos antes, Bellingham había dado muestras de su generosidad. Con el balón en la mano para ejecutar un penalti, decidió cedérselo a Bukayo Saka para que completara su hat-trick. El extremo del Arsenal no falló.
"Jude nunca iba a lanzarlo. Fue el primero en decirme que fuera a por mi hat-trick, y nadie vino a intentar convencerme de lo contrario. Siempre lo iba a tirar yo", confesó Saka al término del encuentro en declaraciones a BBC One.
Una noche para la historia del fútbol inglés, liderada por un Bellingham que sigue escribiendo su leyenda.
Fuente original: BBC Sport Football