
Canadá protagonizó una noche para el recuerdo al anotar seis goles en un encuentro que quedará grabado en los libros de historia del fútbol canadiense. Sin embargo, la euforia de la goleada se vio ensombrecida por la grave lesión que sufrió uno de sus jugadores clave, Koné, quien tuvo que abandonar el terreno de juego y cuyo estado genera una preocupación considerable de cara a los próximos compromisos del equipo.
La selección canadiense ofreció una actuación de enorme poderío ofensivo, demostrando la progresión de un combinado que cada vez se consolida más en el panorama internacional. Los seis goles marcados reflejan una solidez y una capacidad goleadora que hacen presagiar un futuro prometedor para el fútbol de ese país norteamericano.
No obstante, la alegría no fue completa. La lesión de Koné durante el partido lanzó una sombra de inquietud sobre el vestuario y el cuerpo técnico, que tendrá que valorar el alcance real del percance físico del jugador antes de conocer si podrá seguir participando en la competición.
La victoria histórica de Canadá supone un hito para el desarrollo del fútbol en el país, aunque el combinado deberá afrontar sus próximos retos con la baja posible de una de sus piezas más importantes. La afición canadiense celebra el resultado, pero aguarda con ansiedad el parte médico de Koné.
Fuente original: BBC Sport Football