
El Manchester City desembolsó 34 millones de libras en enero de 2025 para hacerse con los servicios del defensa uzbeko Abdukodir Khusanov, procedente del Lens. Con apenas 20 años en aquel momento, el jugador era prácticamente un desconocido para el gran público europeo, pero hoy, con 21 años, ya es el símbolo indiscutible del fútbol uzbeko a nivel mundial.
Para entender la magnitud de su figura, hay que remontarse a Server Djeparov, el único uzbeko que ha logrado proclamarse Futbolista Asiático del Año y lo hizo en dos ocasiones. Conocido por su característico corte de pelo a lo mullet, Djeparov llegó a realizar pruebas en el Chelsea y fue protagonista de una selección uzbeka que se quedó tres veces a las puertas del Mundial sin conseguir clasificarse.
Ahora, la historia parece estar cambiando. Según el analista Bowers, el impacto de Khusanov en Uzbekistán es comparable al que generó David Beckham en Inglaterra a principios de los años 2000. "Su ascenso desde Minsk hasta Mánchester ha sido increíble. Uzbekistán ha tenido futbolistas en grandes clubes históricos como la Roma o el Dynamo de Kiev, pero el salto de Khusanov, en plena era de las redes sociales y con la repercusión global del fútbol inglés, lo ha convertido en el referente que todos los niños quieren imitar", explicó.
Bowers añadió que el efecto ya se está notando en el terreno práctico: varios jóvenes uzbekos han conseguido pruebas o han fichado por clubes destacados de Bélgica y Portugal. "Cuanto más tiempo permanezca en un club como el City, mayor será ese impacto, sin duda."
El delantero uzbeko Jaloliddin Masharipov lo resumió con claridad ante la BBC: "Es el primer uzbeko en la Premier League. Todos los aficionados lo adoran. Cuando sales a la calle o vas a un restaurante, la gente te pide fotos. Y en el restaurante, ni pagas. Así es el respeto que hay aquí."
Fuente original: BBC Sport Football