
El agotador calendario de viajes en este Mundial de 48 equipos está pasando factura a varias selecciones, y Inglaterra encabeza la lista de los semifinalistas con más kilómetros recorridos. Sin embargo, los ingleses no son los únicos que han sufrido este problema logístico.
España acumula más de 12.000 millas a lo largo del torneo, mientras que Suiza superó las 10.000 gracias a lo que la propia Federación Helvética calificó como una constante rotación de sedes por todo el territorio norteamericano. Marruecos, por su parte, regresó repetidamente a su base de operaciones en Nueva Jersey a pesar de disputar partidos en Boston, Atlanta, Monterrey y Houston, antes de caer eliminada ante Francia en los cuartos de final.
Bélgica tomó una decisión más estratégica al instalarse en Renton, Washington, lo que redujo su recorrido total a unas 4.000 millas antes de ser eliminada por España. En el extremo opuesto, Francia presenta uno de los registros más bajos del torneo, con un kilometraje total inferior incluso al de algunas selecciones que cayeron eliminadas tras la fase de grupos.
Los largos desplazamientos no son una novedad en los Mundiales. Brasil 2014, Rusia 2018 e incluso Sudáfrica 2010 ya obligaron a los equipos a cubrir grandes distancias. Sin embargo, este primer campeonato con 48 selecciones supone un desafío logístico de otra magnitud. Con partidos repartidos entre tres países anfitriones y 16 ciudades diferentes, algunos equipos han pasado semanas viajando de un extremo a otro del continente americano, mientras otros han podido mantenerse en una misma región.
El recorrido de Inglaterra ejemplifica esta disparidad mejor que nadie: la selección de los Tres Leones ya ha superado la distancia total que otros combinados nacionales recorrieron en ediciones anteriores del torneo, lo que abre el debate sobre si estos kilómetros acumulados pueden influir en el rendimiento físico durante las fases decisivas de la competición.
Fuente original: BBC Sport Football