
El intento del Manchester United de hacerse con los servicios de Ederson, centrocampista de la Atalanta, se encuentra en una situación comprometida que pone en jaque los planes de refuerzo del club inglés.
Los diablos rojos habían alcanzado un acuerdo con el conjunto italiano el pasado 2 de junio por una cifra de 35 millones de libras. El plan inicial contemplaba que el internacional brasileño de 27 años pasara su reconocimiento médico a principios de julio, antes del inicio de la pretemporada. Sin embargo, la convocatoria de última hora del jugador al combinado nacional de Brasil por parte de Carlo Ancelotti para el Mundial trastocó completamente ese calendario.
Tras la eliminación de Brasil a manos de Noruega, se esperaba que Ederson completara su revisión médica, pero las noticias que han trascendido apuntan a que las pruebas habrían revelado algún tipo de problema de salud. Una fuente consultada por la BBC Sport aseguró directamente que la operación está descartada, aunque desde ambos clubes niegan categóricamente esta versión y afirman que no se ha tomado ninguna decisión definitiva. Según los últimos reportes, Ederson permanece en Estados Unidos.
Este contratiempo sería otro golpe duro en lo que está siendo un verano de transferencias muy complicado para el United. El equipo de Old Trafford, que terminó tercero la temporada pasada y regresa a la Champions League tras dos años de ausencia, ha visto frustradas sus principales opciones en el mercado. Elliot Anderson, su primer objetivo, terminó disparando su precio hasta los 116 millones de libras, una cifra que el club rechazó asumir. Después, Mateus Fernandes optó finalmente por el Tottenham por 85 millones.
Mientras tanto, los acuerdos por Andrey Santos, procedente del Chelsea, y el portero Karl Darlow parecen avanzar con normalidad. Pero la incertidumbre sobre Ederson mantiene a la afición del United en vilo ante un mercado que aún no ha dado las respuestas esperadas.
Fuente original: BBC Sport Football