
Manchester City apostó fuerte por Vitor Reis en enero de 2025, desembolsando 29,6 millones de libras para hacerse con los servicios del joven defensa brasileño, quien apenas había disputado 22 partidos con el Palmeiras. Sin embargo, mientras su compañero de llegada Abdukodir Khusanov se consolidó rápidamente en el primer equipo, Reis apenas sumó cuatro encuentros con los citizens antes de ser cedido al Girona para ganar rodaje.
Su aventura en el conjunto catalán arrancó con mal pie: fue expulsado en su quinto partido, precisamente ante el Levante en septiembre. Adaptarse a un nuevo país, nuevos compañeros y un estilo de juego diferente le pasó factura en las primeras semanas. No obstante, según el periodista Riera, el central fue mejorando progresivamente hasta convertirse en un jugador en quien el técnico Michel podía confiar plenamente a finales de noviembre.
"Mejoró muchísimo en lo físico. Al principio no era tan consistente en los duelos, pero acabó siendo casi imbatible en ese aspecto. Fue uno de los mejores defensas que hemos tenido en el Girona en los últimos años", destacó Riera.
El problema llegó desde el plano colectivo: el Girona, pese a contar en sus filas con jugadores de renombre como Van de Beek, Blind, Witsel, Lemar y Ter Stegen, apenas ganó nueve de sus 38 partidos ligueros y descendió de Primera División por un solo punto. Esto imposibilita una segunda cesión al club gerundense.
Ahora, Reis tendrá la oportunidad de demostrar su valía durante la gira del City por el Lejano Oriente el próximo mes, con el objetivo de ganarse un hueco en el equipo de Pep Guardiola. Si las cosas no salen según lo previsto, no se descarta que el joven brasileño vuelva a salir cedido en busca de más continuidad.
Fuente original: BBC Sport Football