
El regreso a la cobertura de la Serie A en la BBC trae consigo la voz de quien vivió en primera persona la época dorada del fútbol italiano, una era irrepetible que Richardson recuerda con nostalgia y precisión.
Entre 1989 y 1998, nueve de las diez finales de la Copa de Europa contaron con al menos un club italiano entre los finalistas, y cuatro de ellas fueron conquistadas por equipos de la península. Una hegemonía que no tenía precedentes y que difícilmente se ha vuelto a ver.
El secreto de aquella supremacía tenía nombre: el "padrone". Cada club contaba con un mecenas local dispuesto a gastar cantidades astronómicas de liras para fichar a los mejores futbolistas del planeta, demostrando su poder e influencia ante la afición de su ciudad. El resultado fue una concentración de talento sin igual en la historia del fútbol.
Richardson señala a AC Milan y a Arrigo Sacchi como los grandes arquitectos de aquella dominación. "El Milan era el mejor club del mundo en aquella época, y la historia de Sacchi es sencillamente increíble", afirma.
Pero más allá de los títulos, lo que hacía irresistible a la Serie A era su elenco de estrellas. Roberto Baggio, el mítico "Divino Cola de Caballo" que había iluminado el Mundial de Italia 90, encarnaba a la perfección la elegancia y el misterio del calcio. A su lado desfilaron nombres como Gabriel Batistuta, Ruud Gullit, George Weah, Zinedine Zidane o el brasileño Ronaldo, rompiendo récords de traspasos temporada tras temporada.
Richardson estuvo presente en algunos de los momentos más memorables de aquella época, como el legendario gol de George Weah ante el Verona o el volea de Youri Djorkaeff contra la Roma, ambos en el mítico estadio de San Siro.
En Italia existe un concepto llamado "sprezzatura", que define el arte de hacer que el estilo parezca algo natural y sin esfuerzo. Eso era, exactamente, la Serie A de los noventa.
Fuente original: BBC Sport Football