
La Autoridad Reguladora del Fútbol de Inglaterra (IFR) ha iniciado contacto formal con el West Ham United tras conocerse una serie de graves acusaciones contra el expresidente del club, David Sullivan, según informaron medios británicos.
El caso ha cobrado relevancia después de que Sullivan presentara su dimisión como máximo responsable del club londinense, alegando su deseo de concentrar todos sus esfuerzos en combatir lo que él mismo calificó como acusaciones "factualmente incorrectas y absolutamente falsas" relacionadas con su vida personal, algunas de ellas con décadas de antigüedad.
En su comunicado de renuncia, Sullivan arremetió contra la investigación llevada a cabo conjuntamente por el programa Panorama de la BBC y el diario The Times, tachándola de "fundamentalmente injusta". El empresario rechazó categóricamente el contenido de los reportajes y aseguró que dedicará su tiempo y recursos a defenderse de dichas alegaciones.
La intervención del regulador independiente del fútbol inglés subraya la seriedad con la que las instituciones deportivas del país están tomando el asunto. La IFR, creada precisamente para supervisar la integridad y buena gobernanza de los clubes profesionales en Inglaterra, tiene la capacidad de abrir investigaciones formales cuando considera que la reputación o la gestión de una entidad futbolística puede verse comprometida.
El West Ham, por su parte, deberá responder ante el organismo regulador y proporcionar la información que se le requiera en el marco de este proceso. El club atraviesa así un delicado momento institucional, justo cuando trata de estabilizarse tanto en lo deportivo como en lo organizativo tras la marcha de uno de sus principales accionistas y figuras directivas.
Fuente original: BBC Sport Football