
La FIFA ha abierto una investigación sobre un gesto realizado por el árbitro asistente de vídeo Shaun Evans momentos antes del aplastante triunfo de Alemania por 7-1 sobre Curazao, disputado este domingo en el marco de la Copa del Mundo.
El incidente se produjo durante la cobertura previa al partido, cuando la transmisión oficial del torneo mostró brevemente a los equipos arbitrales como parte de su protocolo habitual. En ese momento, la cámara enfocó la sala del VAR en Dallas, y Evans fue captado haciendo con los dedos de su mano derecha el símbolo de la "OK" invertida, un gesto que tiene una doble lectura: una completamente inocente y otra vinculada a expresiones de supremacía blanca.
La imagen generó de inmediato una oleada de comentarios y especulaciones en las redes sociales, encendiendo el debate sobre la naturaleza del gesto y las intenciones del árbitro australiano. BBC Sport intentó en varias ocasiones obtener una respuesta oficial de la FIFA, sin éxito hasta el momento. Sin embargo, fuentes consultadas por ese medio confirmaron que el organismo internacional ya ha solicitado explicaciones al propio Evans.
Más allá de la resolución final del caso, la FIFA actuó con rapidez en términos prácticos: en los tres partidos siguientes al encuentro entre Alemania y Curazao, la dinámica de la presentación del equipo del VAR cambió de forma notoria. Los árbitros ya no miraron a la cámara, sino que aparecieron directamente frente a sus monitores de trabajo, aunque sus nombres continuaron siendo mostrados en pantalla.
El episodio pone de relieve la atención que reciben los árbitros durante los grandes torneos internacionales y la rapidez con la que cualquier gesto, por pequeño que sea, puede convertirse en foco de controversia mundial.
Fuente original: BBC Sport Football