
Inglaterra se enfrenta este martes a un doble desafío en el Estadio Azteca: superar a la selección mexicana ante su propio público y sacudirse el peso de una historia cargada de episodios amargos en suelo azteca.
La selección inglesa intentó mantener en secreto la ubicación de su hotel, pero los aficionados locales no tardaron en descubrirlo y se congregaron a las puertas del recinto entre bocinas, motores de motos y megáfonos, repitiendo la táctica ya empleada contra Ecuador. A pesar del enorme operativo de seguridad desplegado, el ambiente fue imposible de ignorar.
El seleccionador Thomas Tuchel se mostró visiblemente emocionado durante su comparecencia en el Azteca. "Vimos la emoción de la gente cuando llegamos. Fueron apasionados pero también muy respetuosos", declaró el técnico alemán. "Se siente la energía del lugar desde el primer momento. Esto es otro nivel. Es un escenario y un estadio icónicos, el mayor escaparate posible."
Tuchel también advirtió de las dificultades que plantea el encuentro: "México nos pondrá a prueba con la intensidad y el calor. El estadio puede crear una atmósfera que impulse al equipo local, pero nosotros contamos con jugadores de mucha experiencia."
Los recuerdos de Inglaterra en el Azteca no son precisamente dulces. En el Mundial de 1986, Diego Maradona marcó primero con la infame "Mano de Dios" y luego selló la eliminación inglesa con uno de los mejores goles de la historia, en una victoria argentina por 2-1 en cuartos de final.
Y en 1970, México fue el escenario del fallido intento de la selección que dirigía Sir Alf Ramsey de defender el título conquistado en Wembley cuatro años antes. La expedición comenzó incluso antes del torneo con el escándalo que afectó a su capitán Bobby Moore, acusado injustamente de robar una pulsera en Bogotá. El jugador fue finalmente puesto en libertad y declarado inocente, aunque el incidente ensombreció la preparación del equipo.
Esta noche, Inglaterra tiene la oportunidad de comenzar a escribir una historia diferente en este templo del fútbol.
Fuente original: BBC Sport Football