
Las entrevistas en el intermedio se han convertido en una novedad en las transmisiones del Mundial, aunque se trata de una solicitud voluntaria y no de una obligación para los equipos. Algunas selecciones han dado acceso a su entrenador o a jugadores suplentes, con diferente grado de seriedad según cada nación.
El seleccionador inglés Barry fue uno de los que accedió a hablar en el descanso del partido ante Croacia, y ofreció un análisis franco del rendimiento de su equipo. "En general, fue una primera parte complicada y confusa. Había mucha energía nerviosa al principio, algo quizás comprensible en el partido inaugural de un Mundial", reconoció el técnico.
Barry apuntó a la falta de claridad en la toma de decisiones como el principal problema: "Jugamos largo cuando debíamos jugar corto, y corto cuando debíamos jugar largo. No encontramos los espacios y eso nos impidió acelerar el juego como queríamos". El técnico señaló además que ni el primer gol de penalti ni el tanto de jugada lograron liberar mentalmente al equipo, que siguió cayendo en "patrones de juego temerosos".
En otro orden de cosas, los servicios médicos de la selección inglesa están evaluando el estado físico de Marcus Rashford antes del próximo encuentro del martes contra Ghana. El delantero, que entró desde el banquillo para marcar el cuarto gol de Inglaterra en Dallas, ha notado ciertas molestias musculares tras el encuentro. No obstante, el cuerpo técnico se muestra optimista y confía en que la dolencia no le impida estar disponible para enfrentarse a los africanos.
Fuente original: BBC Sport Football