
Inglaterra afronta uno de sus retos tácticos más interesantes de los últimos tiempos ante México, y la pregunta que sobrevuela el ambiente es si Tuchel puede adaptar su filosofía para doblegar a un rival que sabe perfectamente cómo defenderse con orden y profundidad.
La selección inglesa no necesita renunciar por completo al juego directo, pero sí administrar mejor los tiempos y los espacios. La clave estará en elegir los momentos precisos para liberar la velocidad y la calidad de hombres como Noni Madueke, Anthony Gordon, Marcus Rashford y Jude Bellingham. Controlar el ritmo del encuentro también serviría para otro propósito no menor: silenciar a un exigente público mexicano que empujará a los suyos desde las gradas.
Otra de las decisiones que podría resultar acertada es la de convocar un grupo de jugadores con perfiles similares. Esto le permitiría a Tuchel realizar hasta cinco sustituciones sin alterar el esquema planteado, sino simplemente inyectar frescura y energía en los momentos en que México comience a acusar el desgaste físico.
Este partido se perfila como un duelo de matices, lleno de micropartidos dentro del juego, donde saber cuándo y cómo realizar los ajustes marcará la diferencia. Tuchel ha demostrado a lo largo de su carrera como entrenador de clubes, y más recientemente ante la República Democrática del Congo, que tiene una capacidad especial para leer los partidos y corregir el rumbo a mitad del encuentro. Sin embargo, las múltiples variables que presenta el choque ante México convierten este compromiso en uno de sus desafíos más complejos al frente de la selección inglesa.
Fuente original: BBC Sport Football