
Harry Kane, capitán de la selección inglesa, admitió que es "demasiado pronto" para saber si seguirá defendiendo los colores de su país hasta el próximo Mundial de 2030, tras la dolorosa eliminación ante Argentina en semifinales.
La vigente campeona del mundo protagonizó una remontada épica en Atlanta para imponerse 2-1 al equipo de Thomas Tuchel, asegurando así su plaza en la gran final del domingo frente a España. Para Inglaterra, supone la segunda derrota en semifinales de un Mundial en apenas ocho años, recordando el tropiezo ante Croacia en Rusia 2018.
El delantero del Bayern Múnich, de 32 años, mostró su admiración por Lionel Messi, capitán argentino de 39 años, aunque se mostró cauto sobre su propio futuro internacional. "El equipo nacional es mi orgullo y alegría, es lo que más amo hacer. Cuatro años es mucho tiempo y cumpliré 33 en verano, pero como vemos con Leo, él sigue rindiendo al máximo nivel. Nunca quiero ponerme límites", declaró Kane.
El ariete lleva seis goles en este Mundial y todavía aspira a la Bota de Oro, aunque deberá recortar distancias respecto a Messi y Kylian Mbappé, ambos con ocho tantos.
En cuanto al partido, Inglaterra se adelantó en el minuto 55 gracias a un tanto de Anthony Gordon, tras un centro de Morgan Rogers. Sin embargo, los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez —este último en el segundo minuto del tiempo añadido— frustraron el sueño inglés de alcanzar su primera final mundialista desde 1966.
"Cuando estás tan cerca, a diez minutos, y se te escapa de las manos, es devastador", reconoció Kane. "Jugamos muy bien durante 60 minutos, pero después no supimos controlar el balón ni presionar, lo que les dio más momentum. Es la asignatura pendiente que llevamos arrastrando cuatro o cinco torneos".
Los ingleses afrontarán ahora el partido por el tercer puesto el sábado frente a Francia.
Fuente original: BBC Sport Football