
Laura McAllister, vicepresidenta de la UEFA, ha lanzado una seria advertencia sobre las consecuencias que podría tener para el fútbol mundial la polémica decisión de la FIFA en torno a Folarin Balogun durante el Mundial.
El delantero del Monaco, internacional con Estados Unidos, fue sancionado con un partido de suspensión tras ver la tarjeta roja en el duelo ante Bosnia-Herzegovina. Sin embargo, Balogun terminó disputando el encuentro de octavos de final frente a Bélgica después de que la FIFA suspendiera cautelarmente su castigo, en una decisión que llegó tras la intervención directa del presidente estadounidense Donald Trump, quien reconoció haber solicitado personalmente una revisión de la expulsión argumentando que "no le pareció falta".
La reacción en el mundo del fútbol fue inmediata y contundente. La propia UEFA mostró públicamente su incredulidad ante lo que calificó como una resolución "sin precedentes, incomprensible e injustificable".
Ahora, McAllister —exinternacional galesa y vicepresidenta de la UEFA desde 2023— ha ido más allá y ha alertado sobre el peligroso precedente que supone este episodio. "Están creando un lodazal absoluto para el futuro, porque cualquiera puede apelar", declaró en una entrevista con BBC Radio Wales. "Cualquier líder político podría coger el teléfono y alegar que existe un precedente para modificar un castigo impuesto a un jugador. Eso es extremadamente peligroso".
La dirigente también subrayó la importancia de mantener la integridad normativa en las competiciones: "En la UEFA tenemos muy claras cuáles son las reglas. Todos los participantes las conocen desde el principio. Crear un entorno donde se puedan socavar las sanciones impuestas en el campo, con razón o sin ella, es muy peligroso para el deporte".
Fuente original: BBC Sport Football