
Una selección brasileña diferente está emergiendo, y la afición comienza a ilusionarse. Así lo describe Lucas Leiva, quien analiza los cambios tácticos y filosóficos que está viviendo la Canarinha en esta fase de preparación.
El cambio más llamativo es el rol de los laterales. Figuras históricas como Roberto Carlos, Cafu, Maicon, Marcelo o Dani Alves marcaron generaciones con su arrojo ofensivo. Sin embargo, los actuales laterales —Douglas Santos, Roger Ibáñez y Danilo— adoptan un perfil más conservador en sus incorporaciones. Lejos de ser una debilidad, esto permite que Vinícius Júnior permanezca más tiempo en posiciones avanzadas y llegue más fresco a los momentos decisivos del ataque.
En el mediocampo también se han corregido errores. En el primer partido ante Marruecos, Casemiro quedó excesivamente expuesto en el centro del campo, recibiendo fuertes críticas. Leiva defiende al veterano centrocampista: con 34 años, nunca ha sido su estilo presionar y perseguir rivales sin descanso. La solución llegó con un cambio de sistema, pasando del 4-2-3-1 al 4-3-3. Ahora, Lucas Paquetá acompaña a Casemiro cuando Bruno Guimarães proyecta su juego hacia adelante, dando mayor solidez y cobertura al bloque medio.
Los resultados acompañan: Brasil ha encajado solo un gol y ha anotado siete en los últimos encuentros ante Haití y Escocia. El siguiente reto, Japón, exigirá mayor concentración, dado el mayor dinamismo y peligro ofensivo de los asiáticos.
El estado de ánimo ha cambiado radicalmente. Si antes del debut había ansiedad y tras el primer partido cundía la preocupación, hoy la euforia se ha instalado entre los aficionados brasileños. La Canarinha sonríe, y Brasil también.
Fuente original: BBC Sport Football