
Steve Clarke afronta decisiones clave a la hora de configurar la convocatoria de Escocia para el Mundial, con varias situaciones que generan incertidumbre a pocos días del anuncio oficial.
Uno de los casos más llamativos es el de Dominic Hyam. El defensa de 30 años ha ido y venido de las listas escocesas durante años, pero el pasado mes disputó por fin su primer partido como titular en el Hill Dickinson Stadium. Una actuación solvente en el centro de la zaga dejó una gran impresión, y las dudas sobre la disponibilidad de Grant Hanley podrían abrirle las puertas definitivamente a la convocatoria.
Precisamente Hanley, uno de los pilares más fiables del seleccionador, salió renqueando del partido del Hibernian ante el Motherwell el pasado sábado. El entrenador David Gray apuntó que el veterano central había sufrido una sobreextensión de rodilla. Mientras el defensa espera conocer el alcance de su lesión, su excompañero en el Hibs, Kieron Bowie, vive un momento completamente opuesto.
El joven de 23 años protagonizó uno de los momentos más sonados del fin de semana en Italia: marcó el gol del empate en el tiempo añadido en el mítico San Siro para el ya descendido Hellas Verona, aguando la fiesta del Inter Milan en su celebración del título en Serie A.
También en la Serie A sigue presente Lennon Miller, aunque el centrocampista no tuvo minutos en ninguno de los dos amistosos recientes y su último partido con la selección fue en octubre, en los instantes finales de la victoria por 2-1 ante Bielorrusia, sumando así su cuarto internacional.
Para muchos jugadores son horas de nervios e incertidumbre. Pero para los 26 afortunados que reciban la llamada confirmando su presencia en la lista mundialista, ese momento será, sin duda, uno de los más memorables de sus carreras.
Fuente original: BBC Sport Football