
Apenas un año después de conquistar la Premier League, el Liverpool de Arne Slot se encuentra ante una cruda realidad: su única misión ahora es clasificarse para la próxima Champions League. Y la continuidad del técnico holandés podría depender también de ello, ya que el propio Slot admitió que no lograr ese objetivo convertiría esta campaña en algo "definitivamente inaceptable".
La eliminación europea llegó ante el PSG con un contundente 4-0 en el marcador global, aunque los 'reds' ofrecieron una de sus mejores actuaciones en el partido de vuelta disputado en Anfield. Hasta que Ousmane Dembélé marcó el único gol de la noche en el minuto 72, Liverpool plantó cara con orgullo al actual campeón de Europa. "Fue un partido intenso entre dos equipos que jugaron muy buen fútbol", reconoció Luis Enrique, técnico del conjunto parisino.
Lo preocupante para Liverpool es la tendencia regresiva. La temporada pasada, el PSG también fue superior en la eliminatoria de octavos, pero necesitó la tanda de penaltis para avanzar. Esta vez, los franceses dominaron con mayor claridad. En Anfield, el xG de Liverpool alcanzó 1.94, pero en el Parque de los Príncipes apenas llegó a 0.18, un dato que refleja el abismo entre ambos encuentros.
"Hay partes del segundo tiempo donde sentíamos que si marcábamos podría convertirse en una noche especial, pero el futuro de este equipo y este club luce brillante", señaló Slot con cierto optimismo tras el partido.
El momento más emotivo llegó al pitido final, cuando Mohamed Salah se despidió de la afición de Anfield tras disputar lo que podría ser su último partido europeo con la camiseta roja. Ahora la gran pregunta es si tanto el astro egipcio como el propio Slot estarán en Champions League la próxima temporada.
Fuente original: BBC Sport Football