
Marcos Alonso se ha convertido en el sexto entrenador permanente del Chelsea desde que el consorcio estadounidense BlueCo, liderado por Todd Boehly y Clearlake Capital, tomó el control del club. A diferencia de sus predecesores inmediatos, Enzo Maresca y Liam Rosenior, quienes ostentaron el título de jefe de cuerpo técnico, Alonso llega con el rango de mánager, un matiz que, según fuentes internas, tiene un peso real aunque seguirá colaborando con el equipo de cinco directores deportivos en la contratación de jugadores.
Preguntado sobre si ese título le otorga mayor autoridad, el técnico fue claro: "Lo que me gusta es que trabajamos juntos y todos somos parte de las decisiones que tomamos. El objetivo final es claro y, para mí, así es como debe ser. Confiamos en que estamos haciendo las cosas correctas de la manera correcta. El potencial está ahí, hay una base sólida y un buen equipo ya formado."
El Chelsea cerró una temporada decepcionante al caer ante el Sunderland en la última jornada de la Premier League, terminando en décima posición y quedando fuera de los puestos europeos. Esta situación ha obligado al club a reducir el tamaño de la plantilla, y la irregularidad del equipo tuvo consecuencias directas: estrellas como Cole Palmer y João Pedro se quedaron fuera de las convocatorias mundialistas de sus respectivas selecciones.
No obstante, Alonso ha aprovechado el período de pretemporada al máximo, contando con la mayor parte del plantel desde el primer día. Palmer, en particular, ha regresado con actitud renovada tras perderse la llamada de Inglaterra. "Ha llegado con una mentalidad positiva. Es un jugador especial, de una categoría diferente, y si construimos un equipo a su alrededor para que su talento brille, estaremos más cerca del éxito. De eso estoy seguro", afirmó el técnico.
Fuente original: BBC Sport Football