
El Mundial 2026 no solo está siendo el escenario de los consagrados Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. La nueva generación del fútbol mundial ha llegado para reclamar su protagonismo con una valentía y un descaro que han dejado a todos sin palabras.
De los 85 jugadores menores de 21 años convocados para la cita que se disputa entre Estados Unidos, México y Canadá, varios han aprovechado su oportunidad al máximo, sin presiones y sin complejos ante los grandes escenarios.
Uno de los primeros en dejar su huella fue el senegalés Ibrahim Mbaye. Con tan solo 18 años y 143 días, anotó un gol de consolación en la derrota de los Leones de la Teranga ante Francia (3-1) en Nueva Jersey el pasado 16 de junio, convirtiéndose en el cuarto goleador más joven de la historia del Mundial.
Cinco días después, Lamine Yamal, con 18 años y 343 días, inauguró el marcador en el contundente triunfo de España por 4-0 sobre Arabia Saudita en Atlanta, reafirmando lo que ya muchos intuían: que el crack del Barça sería determinante en este torneo.
Pero no todos los jóvenes protagonistas llegaron con focos encima. El caso de Gilberto Mora es especialmente llamativo. El centrocampista atacante mexicano, que ni siquiera había nacido cuando Messi, Ronaldo y Modric disputaron el Mundial de Alemania 2006, se convirtió en el jugador más joven en representar a una nación anfitriona en un Mundial. Con apenas 17 años y 240 días, saltó al campo como suplente en el estreno del torneo, la victoria de México sobre Sudáfrica por 2-0 el 11 de junio.
Estos son solo algunos de los nombres jóvenes que están sacudiendo el Mundial 2026. La relevanza del torneo ya no pertenece exclusivamente a los históricos: los herederos han llegado, y no piensan marcharse sin dejar huella.
Fuente original: BBC Sport Football