
Resulta difícil recordar que Messi, con 29 años y todavía en el Barcelona, anunció su retirada de la selección argentina en 2016. Acababa de perder la final del Mundial de 2014 ante Alemania y había caído en tres finales consecutivas de Copa América. Desde que dio marcha atrás en aquella decisión, ha conquistado la Copa América en dos ocasiones.
Cuando el entonces jugador del PSG levantó la Copa del Mundo en Qatar 2022, parecía que la última pieza del puzle de su carrera por fin encajaba. Muchos consideraban ese título el argumento definitivo en el eterno debate sobre el mejor jugador de la historia, ante rivales en la discusión como Pelé o Diego Maradona.
"Estoy muy feliz de terminar mi camino en los Mundiales en una final. Es realmente muy gratificante", confesó el propio Messi antes de aquella final de 2022, aunque entonces reconoció que no creía poder repetirlo en el siguiente torneo.
Su marcha a Inter Miami en la MLS parecía el inicio de una suave transición hacia el retiro. Incluso durante el pasado Mundial de Clubes no estaba claro si estaría disponible este verano. Sin embargo, aquí está, aparentemente imparable, aunque con un juego claramente transformado. Antes del partido ante Inglaterra, había caminado el 47% de la distancia recorrida en el torneo, el porcentaje más alto entre todos los jugadores de campo.
El periodista español Guillem Balague, biógrafo del astro argentino, asegura que Messi se ha reinventado tácticamente al menos cinco veces a lo largo de su carrera.
El crack del Inter Miami acumula ya 13 partidos consecutivos entre participaciones con gol o asistencia, sumando actuaciones con su club y con la selección albiceleste. Si se estrena en la gran final del domingo ante España, igualará su propio récord de 14 encuentros seguidos con gol directo, establecido en 2011.
Además, se convertirá en apenas el segundo jugador de la historia, tras el brasileño Cafu, en disputar tres finales de una Copa del Mundo. ¿Será este su último partido mundialista? En 2030 cumpliría 43 años. Quizás lo más sensato, a estas alturas, es dejar de subestimar al único octacampeón del Balón de Oro.
Fuente original: BBC Sport Football