
La temporada de Benfica quedará marcada como una oportunidad desperdiciada. A pesar de completar una campaña invicta, el conjunto lisboeta no logró alzarse con el título de la Liga Portuguesa, un logro que debería haberles bastado para coronarse campeones pero que no fue suficiente ante la solidez de Porto.
El empate a 2-2 en el campo del Famalicão el pasado sábado terminó de cerrar la puerta a las aspiraciones del equipo de José Mourinho. La situación podría agravarse aún más, ya que Sporting se encuentra a solo tres puntos con un partido pendiente y mejor diferencia de goles, lo que deja a Benfica con el riesgo real de acabar tercero. La publicación A Bola apuntó que los de Lisboa "regalaron" 12 puntos al Porto al dejar escapar ventajas en seis de sus diez empates.
Tras el partido en Famalicão, el presidente del Benfica, Rui Costa, no dudó en cargar duramente contra el arbitraje. "Nadie tiene derecho a decidir quién gana campeonatos o quién va a la Champions League que no sean los jugadores y los entrenadores en el campo, y lo que pasó aquí hoy no fue eso", declaró Costa, quien denunció un penalti inexistente a favor del Famalicão y un segundo gol proveniente de un córner que, según él, nunca debió serlo. La Asociación Portuguesa de Árbitros habría iniciado trámites para presentar una denuncia contra el dirigente por sus palabras.
Mourinho también mostró su malestar con la actuación arbitral y señaló que el partido reflejaba perfectamente lo ocurrido a lo largo del campeonato.
En el plano de los rumores, el técnico portugués continúa sonando con fuerza para el banquillo del Real Madrid de cara al próximo verano. Sin embargo, según el diario O Jogo, el Benfica tiene previsto ofrecerle una renovación de contrato esta misma semana para retener a uno de los entrenadores más mediáticos del mundo.
Fuente original: BBC Sport Football