
Un récord de 10 selecciones africanas participarán en el Mundial 2026, pero los aficionados del continente que deseen acompañar a sus equipos en persona tendrán que superar importantes barreras económicas y administrativas.
El torneo se disputará en tres países —Estados Unidos, Canadá y México—, lo que obliga a la mayoría de los seguidores africanos a cruzar fronteras internacionales durante la fase de grupos. Solo los hinchas de Argelia, Cabo Verde y Marruecos podrán ver todos los partidos de su selección sin salir de territorio estadounidense.
Los aficionados de Egipto, Ghana, Costa de Marfil y Senegal necesitarán visado para entrar a Canadá y asistir a los partidos en Toronto o Vancouver. Por su parte, los seguidores de República Democrática del Congo, Sudáfrica y Túnez deberán gestionar el ingreso a México para al menos un encuentro.
A estos trámites burocráticos se suma el elevado coste de las entradas. En la plataforma oficial de la FIFA, los asientos más económicos para el partido de Egipto ante Bélgica rondaban los 600 dólares, sin que hubiera ninguna opción por debajo de los 1.170 dólares para los primeros diez partidos de equipos africanos. Para el partido inaugural entre México y Sudáfrica, las entradas disponibles alcanzaban los 3.840 dólares, mientras que en la plataforma de reventa de la FIFA se llegaron a ofrecer entradas de categoría tres por la astronómica cifra de 34.500 dólares la unidad.
A todo ello se añade que el gobierno de Estados Unidos anunció a finales del año pasado que podría exigir a turistas de numerosos países un historial de cinco años en redes sociales como condición de entrada al país. Organizaciones de derechos humanos han advertido que esta medida podría derivar en denegaciones de visado, vigilancia intensificada y casos de perfilado racial.
La celebración del Mundial en tres naciones distintas convierte este torneo en un reto logístico y económico especialmente costoso para los hinchas africanos.
Fuente original: BBC Sport Football