
Las cinco grandes ligas europeas —Ligue 1, Serie A, Premier League, La Liga y Bundesliga— concentran el mejor fútbol del planeta, pero no todas las selecciones mundialistas pueden presumir de tener a sus futbolistas compitiendo en esos torneos. De hecho, España es la única selección cuyo plantel está compuesto íntegramente por jugadores que militan en alguna de esas cinco competiciones de élite.
El resto de las grandes potencias presenta un panorama más diverso. Inglaterra ha convocado a Ivan Toney, delantero que actualmente defiende los colores del Al-Ahli saudí, mientras que Alemania ha llamado a Leroy Sané, quien juega en el Galatasaray turco. Francia, por su parte, tampoco es ajena a esta tendencia, con Theo Hernandez y N'Golo Kanté en sus filas, procedentes del Al-Hilal y el Fenerbahçe respectivamente.
En el continente europeo destacan selecciones como Suiza, Países Bajos y Bélgica, que pese a su reducida población cuentan con un notable número de futbolistas compitiendo al más alto nivel internacional. Fuera de Europa, Argentina y Senegal son las naciones con mayor presencia en las ligas más prestigiosas del mundo.
En el extremo opuesto del espectro, ningún jugador de las selecciones de Curazao, Irán, Irak o Catar disputó esta temporada en alguna de las cinco grandes ligas europeas. Aunque hay un matiz en el caso iraquí: el delantero Ali Jasim pertenece al Como de la Serie A italiana, pero pasó el curso cedido en el Al-Najma de Arabia Saudita, por lo que tampoco acumuló minutos en el fútbol europeo de élite.
Fuente original: BBC Sport Football