
La ola de calor que azota Estados Unidos y Canadá esta semana podría convertirse en uno de los protagonistas inesperados de la fase de octavos del Mundial, poniendo en riesgo la seguridad de jugadores y aficionados en varios encuentros clave.
Las condiciones más extremas se registrarán en Texas, donde las ciudades de Houston y Arlington acogerán partidos en estadios con aire acondicionado. Sin embargo, el problema será para quienes deban desplazarse hasta los recintos, ya que la sensación térmica en Houston rozará los 44 grados centígrados el lunes, cuando Brasil se mida ante Japón. En Dallas, el martes, se esperan hasta 41 grados de sensación.
Entre los partidos más vigilados figuran el Francia vs Suecia del martes 30 de junio en Nueva Jersey, con 30 grados previstos, y el Portugal vs Croacia del jueves 1 de julio en Toronto, con 31 grados. El viernes 2 de julio, el calor apretará especialmente en dos duelos: Argentina vs Cabo Verde en Miami y Colombia vs Ghana en Kansas City, ambos con sensaciones térmicas que podrían alcanzar los 40 grados debido a la alta humedad.
Estos dos últimos encuentros son los que más preocupan a los expertos. Según el índice de Temperatura de Globo de Bulbo Húmedo, la medida oficial para evaluar el impacto del calor en el organismo humano, ambos partidos podrían acercarse peligrosamente al umbral que FIFPro considera inseguro para la práctica deportiva.
La situación podría agravarse durante el fin de semana, con la llegada de los octavos de final a Filadelfia y Nueva Jersey. Las temperaturas superarán ampliamente los valores normales para la época, alcanzando los 37-38 grados centígrados con sensaciones de más de 40 grados. Un desafío monumental para la organización del torneo y para la salud de todos los implicados.
Fuente original: BBC Sport Football