Orri Óskarsson sigue siendo la gran noticia de la pretemporada de la Real Sociedad. El delantero islandés marcó por tercera vez consecutiva en un amistoso, esta vez ante el Aston Villa de Unai Emery, completando así un pleno goleador en toda la preparación estival txuriurdin.
El ariete de Reikiavik no fue el jugador más participativo sobre el césped, aunque ante los ingleses mostró algo más de protagonismo en el juego colectivo. Sin embargo, su virtud más valiosa para un delantero sigue brillando con luz propia: no perdonar cuando tiene una oportunidad clara.
Como ya ocurriera frente al Racing de Santander y al Wolverhampton, Óskarsson arrancó como titular y se ganó esa condición con su gol. No fue un partido sencillo para él: en las primeras ocasiones que tuvo, falló un mano a mano tras un extraordinario pase de Barrenetxea y estrelló otro remate en el lateral de la red. Pero cuando el partido encaraba su recta final y el banquillo ya le reclamaba, estuvo muy atento a un rechace en una falta ejecutada por 'Barrene' y no dudó en empujarla para hacer estallar su sonrisa más auténtica.
Este triplete de amistosos goleadores no hace más que prolongar una racha que ya venía de la pasada temporada, cuando marcó en cuatro de los últimos cinco encuentros disputados. Un dato que le coloca en una posición de enorme privilegio de cara al inicio de la Liga.
El gran dilema lo tendrá el técnico Matarazzo cuando Oyarzabal regrese y esté disponible. El capitán de la selección española campeona del Mundo es el delantero referente del equipo, pero Óskarsson está poniendo muy difícil cualquier decisión con sus actuaciones. La escasa participación del islandés en labores defensivas y en la construcción del juego es la asignatura pendiente, pero resolver ese equilibrio es precisamente el reto que aguarda al entrenador donostiarra.
Fuente original: Marca Fútbol