
Declan Rice tiene muchas posibilidades de estar disponible para el partido de octavos de final del Mundial entre Inglaterra y México, previsto para este domingo, a pesar de arrastrar una molestia física que lo tiene contra las cuerdas.
El centrocampista del Arsenal lleva varios partidos jugando con un problema neurológico que le afecta al isquiotibial y a la zona lumbar. Fue sustituido en el tiempo de descuento del triunfo inglés por 2-1 ante República Democrática del Congo en la ronda anterior, una señal clara de que su estado no es el óptimo.
El seleccionador Thomas Tuchel fue muy directo al hablar sobre la situación de su jugador tras ese encuentro: "Le pregunté cómo estaba. Me respondió: 'Puedo hacerlo por el equipo, pero tengo un dolor horrible.' Cuando Declan te dice que le duele de verdad, sabes que ya no puede más."
Pese a ello, todo apunta a que Rice estará en el once inicial frente a México. No ocurre lo mismo con Reece James, cuya presencia sigue siendo incierta. El lateral derecho del Chelsea lleva dos partidos sin jugar debido a una lesión en el isquiotibial y, según fuentes cercanas al equipo, todavía no ha regresado a los entrenamientos con el grupo completo.
El partido está programado para las 18:00 hora local del domingo, lo que equivale a la 01:00 del lunes en horario británico, aunque podría sufrir cambios debido a las condiciones meteorológicas.
Como alternativa en el lateral derecho, Jarell Quansah, quien no pudo participar ante el Congo por un problema de tobillo, ha acelerado su recuperación, aunque aún se desconoce si llegará a tiempo para ser convocado.
Fuente original: BBC Sport Football