
Francia parece imparable en este Mundial. Para detener a Les Bleus y evitar que alcancen su tercera final consecutiva hará falta algo verdaderamente extraordinario. El conjunto galo ha superado todo tipo de obstáculos en el camino: una tormenta que paralizó el juego durante dos horas en Filadelfia, la ausencia temporal de Deschamps por el fallecimiento de su madre y las artimañas de Paraguay en octavos. Aun así, aquí están, entre los ocho mejores del mundo.
El espectáculo que han ofrecido ha sido soberbio, especialmente ante Suecia en la ronda de 32, donde acumularon nada menos que 25 remates. Y lo más inquietante para sus rivales es que la selección francesa parece tener todavía recursos que no ha necesitado mostrar en este torneo.
El peligro no viene únicamente de Mbappé, Olise y Dembélé, que entre los tres suman 20 participaciones en goles. Francia tampoco ha conocido aún la desventaja en el marcador, y solo ha encajado dos tantos en cinco partidos: uno cuando ganaban 3-0 a Senegal y otro con un 2-0 ante Noruega. La solidez defensiva, con William Saliba del Arsenal y Dayot Upamecano del Bayern de Múnich como pilares, ha sido extraordinaria.
En cuartos de final, Les Bleus se medirán a Marruecos, y si pasan, aguardan España o Bélgica en semifinales. España, que tampoco ha cedido ningún gol en el torneo, será sin duda el examen más exigente. Aunque Paraguay logró poner nerviosos a los franceses antes de que estos encontraran la fórmula para ganar, la profundidad del banquillo galo y su poderío ofensivo parecen demasiado para cualquier rival. Francia sigue siendo el gran favorito.
Fuente original: BBC Sport Football