
Lawrence Shankland no siente el peso de la competencia en su nuevo hogar. El delantero, vinculado al Rangers durante buena parte de su carrera, ha revelado que la ocasión más cercana que tuvo de recalar en Ibrox fue cuando militaba en el Ayr United entre 2017 y 2019. Ahora, ese sueño postergado es finalmente una realidad.
El escocés llega a un Rangers renovado bajo las órdenes de Derek McInnes, quien también ha aterrizado en Glasgow este verano procedente del Aberdeen, club donde ya dirigió al propio Shankland. Una relación de confianza que el atacante considera clave para afrontar la dura competencia interna.
Y es que el puesto no está servido en bandeja. Shankland deberá ganarse su sitio frente a Youssef Chermiti, Bojan Miovski y Ryan Naderi, un trío que la temporada pasada sumó 31 goles entre los tres. El propio Shankland aportó 20 tantos en su etapa en el Hearts, cifras más que respetables pero que obligan a demostrar el nivel desde el primer día.
Lejos de dejarse intimidar, el delantero transmite calma y confianza: "Tenemos cuatro delanteros de gran nivel, todos goleadores a lo largo de sus carreras", declaró. "Lo bueno es que el míster me conoce como jugador desde hace mucho tiempo. Sabe lo que necesito para rendir al máximo. Quizás mi rol el año pasado fue algo diferente a lo que él vio de mí cuando era más joven, pero estamos en la misma sintonía".
La llegada conjunta de McInnes y Shankland al Rangers dibuja una alianza que podría ser determinante en la construcción del nuevo proyecto del club escocés. La competencia entre los cuatro arietes promete ser uno de los alicientes de la temporada.
Fuente original: BBC Sport Football