
Han pasado 68 años desde que Just Fontaine escribió su nombre en los libros de historia del fútbol mundial, y sin embargo su figura resulta casi desconocida para las nuevas generaciones. A diferencia de Pelé o Messi, considerados los mejores de todos los tiempos, Fontaine se ha convertido en una simple curiosidad del fútbol.
Pero reducirlo a una anécdota sería ignorar una vida y una carrera verdaderamente extraordinarias. Para empezar, un dato que pocos conocen: de haber nacido en otra época, Fontaine podría haber representado a una selección completamente diferente. El delantero vio la luz en Marrakech en agosto de 1933, cuando Marruecos era un protectorado francés. El país norteafricano alcanzó la independencia dos años antes del Mundial de Suecia 1958, pero para entonces Fontaine ya era un internacional consolidado que militaba en el fútbol francés, por lo que defendió los colores de Les Bleus. Una curiosidad histórica que convierte el reciente duelo entre Francia y Marruecos en los cuartos de final del Mundial 2026 en algo con una resonancia especial.
Lo que muy poca gente sabe es que Fontaine ni siquiera debería haber sido titular en aquel torneo. Su presencia en el once fue fruto de la casualidad: el jugador que ocupaba su puesto, René Bliard, se lesionó en un partido de preparación. El cambio fue tan repentino que Fontaine tuvo que pedir prestadas las botas de su compañero Stéphane Bruey para disputar el primer encuentro, ya que las suyas no le quedaban bien. Había dañado su propio par en un entrenamiento y no había traído botas de repuesto.
Como explicó el periodista e historiador deportivo Philip Barker a BBC Sport, "es algo inimaginable hoy en día, tan diferente a lo que vivimos ahora". Además, Fontaine había pasado por una operación de menisco durante la temporada y llegó al torneo con dudas sobre su estado físico. Paradójicamente, eso jugó a su favor: llegó descansado mientras otros jugadores acusaban el desgaste de una larga y exigente temporada.
El resultado fue histórico: 13 goles en un solo Mundial, una marca que nadie ha logrado superar más de seis décadas después.
Fuente original: BBC Sport Football