Hansi Flick por fin tiene al delantero que llevaba años persiguiendo. Karim Adeyemi, nacido en Múnich en 2002, llega al Barcelona como uno de los fichajes más explosivos —en todos los sentidos— del mercado europeo.
La relación entre entrenador y jugador viene de lejos. Fue el propio Flick quien le dio la alternativa en la selección absoluta alemana en 2021, cuando Adeyemi tenía apenas 19 años. El ariete debutó marcando contra Armenia en una goleada por 6-0. "Llevamos mucho tiempo siguiéndole. Tiene una velocidad enorme y un buen primer toque. Es un jugador que puede marcar la diferencia", afirmó entonces el técnico.
Y el Barça ya había intentado hacerse con sus servicios anteriormente. Christoph Freund, por aquel entonces director deportivo del Salzburgo, confirmó el interés culé: "Somos conscientes de su extraordinario talento, como demuestran las ofertas del Barcelona y otros grandes clubes".
Sus números avalan la inversión. Entre Dortmund y Salzburgo, el extremo suma 69 goles y 49 asistencias en algo más de 12.400 minutos, con una media de un tanto producido cada 106 minutos aproximadamente. En la Champions 2024-25 se convirtió en el segundo jugador alemán en anotar un hat-trick antes del descanso en la competición europea. Capaz de recorrer 30 metros en 3,78 segundos, en 2023 batió el récord de velocidad de la Bundesliga al alcanzar los 36,65 km/h. Jude Bellingham, que le conoce bien, lo resumió sin rodeos: "Confiamos mucho en su uno contra uno. Vuela".
Sin embargo, el fichaje no llega sin asteriscos. Adeyemi es un futbolista irregular, tan brillante como ausente según el partido. Su juego de espaldas y en espacios reducidos deja que desear, algo que choca con el estilo asociativo del equipo azulgrana. Además, acumula 27 tarjetas amarillas en 146 encuentros con el Borussia Dortmund, y su carácter le ha generado más de un dolor de cabeza fuera del campo.
En noviembre de 2025 protagonizó un nuevo escándalo al ser multado con 450.000 euros por un incidente con la Policía. Su excompañero Niklas Süle lo describe con precisión: "Tiene mucha intensidad en las disputas, pero en ciertas ocasiones necesita usar más la cabeza". El reto de Flick será canalizar esa energía desbordante al servicio del Barcelona.
Fuente original: Marca Fútbol