El Deportivo Alavés vive una semana decisiva en su preparación veraniega. El equipo babazorro arrancó ayer su concentración en Navata, una pequeña localidad gerundense ubicada a apenas diez kilómetros de Figueras, donde permanecerá hasta el próximo 1 de agosto trabajando a fondo de cara a la nueva temporada.
Durante estos diez días, los de Quique someterán a sus jugadores a sesiones de alta intensidad con el objetivo de asentar la forma física, además de disputar dos compromisos amistosos que servirán como termómetro del estado del equipo. El primero tendrá lugar este sábado frente al Girona en el Royalverd Training Center, con inicio previsto a las 10:30 horas. El segundo se celebrará el 31 de julio en Olot, donde el rival será el Castellón.
Tras regresar a tierras alavesas, el equipo completará dos semanas más de preparación antes de cerrar la pretemporada el 7 de agosto en El Sardinero ante el Racing de Santander. El debut oficial está marcado en el calendario para el 15 de agosto, cuando Mendizorroza acogerá el primer partido de liga ante el Getafe a las 19:30 horas.
En paralelo al trabajo sobre el césped, el director deportivo Sergio Fernández continúa moviendo piezas en el mercado. Las prioridades del club pasan por reforzar la línea defensiva central y encontrar alternativas en las bandas para Ángel Pérez y Abde Rebbach. Al mismo tiempo, se gestionan posibles salidas de jugadores que no entran en los planes del técnico.
Los amistosos ante Girona y Castellón pueden resultar determinantes para definir el futuro de algunos futbolistas con continuidad incierta. Entre ellos, el hispano-dominicano Mariano Díaz, quien tiene contrato vigente hasta 2027 pero cuya salida no se descarta. Pese a ello, el delantero ofreció una imagen positiva en el último amistoso disputado en Laguardia contra el Eibar.
Fuente original: Marca Fútbol