
El Aston Villa de Unai Emery comenzó a mostrar sus cartas de cara a la próxima temporada, aunque con una derrota por 4-2 ante la Real Sociedad en un partido amistoso disputado el martes. El resultado sin duda no habrá sentado bien al meticuloso técnico español, pero aún hay margen de sobra para pulir al actual campeón de la Europa League antes del inicio de la nueva campaña.
Entre los jugadores que apuntan a tener protagonismo esta temporada destacaron Brian Madjo, George Hemmings y Modou Cisse, y el encuentro ante el equipo donostiarra dejó destellos esperanzadores, especialmente los del joven delantero Madjo.
El atacante, que todavía no ha cumplido los 18 años, llegó procedente del Metz por 10 millones de libras en enero y el club aún espera el veredicto del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) para poder inscribirle. La controversia radica en que los menores de 18 años no pueden completar traspasos internacionales, pero Villa argumenta que Madjo nació en Londres y debería estar exento de dicha norma, pese a contar con tres internacionalidades con Luxemburgo.
El joven delantero, que mide 1,95 metros y ya ha sido comparado con Romelu Lukaku, marcó el gol del empate provisional a dos en el minuto 56 con un olfato goleador que no pasó desapercibido. Su físico imponente generó serios problemas a la defensa txuri-urdin durante todo el partido.
Con Ollie Watkins recuperándose tras la campaña mundialista de Inglaterra y Tammy Abraham reincorporándose de una lesión de hombro, Madjo tiene una oportunidad de oro para ganarse la confianza de Emery. Aunque no puede disputar partidos oficiales aún, la posibilidad de verle en la Premier League en los próximos meses resulta enormemente atractiva.
El club también sigue buscando refuerzos en ataque, con Nicolas Jackson del Chelsea como principal objetivo. Sin embargo, en Madjo tienen un diamante en bruto que Emery puede ir moldeando con paciencia antes de su esperado debut competitivo.
Fuente original: BBC Sport Football