El Atlético de Madrid tiene convocada una Junta General para el próximo 7 de agosto con un punto clave en el orden del día: aprobar una ampliación de capital de 100 millones de euros. El destino de ese dinero no es el mercado de fichajes, sino uno de los proyectos más ambiciosos en la historia del club: la construcción de su Ciudad del Deporte.
El consejero delegado Miguel Ángel Gil ha sido el gran impulsor de esta apuesta institucional y no esconde su entusiasmo al respecto. "No tengo ninguna duda de que va a cambiar la historia del Atlético de Madrid", ha declarado en diversas ocasiones. Las obras avanzan dentro de los plazos previstos y el club aspira a tener las instalaciones listas para 2026, lo que supondría, según la propia entidad, un salto cualitativo hacia otra dimensión como club.
Queda claro que ningún euro de esa ampliación irá destinado a reforzar la plantilla. Los rojiblancos ya han ejecutado los 90 millones presupuestados en inversión neta para el equipo esta temporada. A partir de ahí, cualquier movimiento adicional en el mercado dependerá exclusivamente de los ingresos que generen las posibles ventas de jugadores como Almada, Ruggeri, Giménez o Lemar.
Gil Marín lleva tiempo defendiendo una visión que va más allá del terreno de juego. "Llevo bastante tiempo obsesionado con mostrar al mundo que el fútbol son más de 90 minutos, que la industria del deporte está virando hacia el entretenimiento por culpa de las nuevas tecnologías y la forma de pensar de las nuevas generaciones. Vamos a ser pioneros y esto será un ejemplo para otros", subrayó el máximo ejecutivo rojiblanco.
Un proyecto faraónico que reafirma las ambiciones del Atlético de Madrid como institución más allá de los resultados en el césped.
Fuente original: Marca Fútbol