Markus Babbel, leyenda del fútbol alemán con 51 internacionalidades, ha realizado un duro análisis del Mundial tras los 104 partidos disputados, apuntando directamente a la selección argentina y defendiendo la labor de Thomas Tuchel al frente de Inglaterra.
El exjugador de Bayern de Múnich, Liverpool y Hamburgo, entre otros, reconoció la trayectoria de Argentina durante el torneo, pero no escatimó en críticas hacia su comportamiento en la gran final ante España. "Habría sido un escándalo que Argentina hubiera ganado de manera inmerecida. Me dieron muchas alegrías porque mostraron una mentalidad sensacional, pareciendo eliminados en tres ocasiones distintas antes de llegar a la final. Me quito el sombrero por eso. Pero en la final no destacaron por su calidad, que sin duda tienen, sino por una dureza excesiva y un comportamiento antideportivo al no saber asumir la derrota", sentenció en declaraciones al medio 'Ran'.
Babbel también respaldó la frase de Toni Kroos, quien afirmó que "ganó el fútbol" tras el triunfo español, y coronó a Leo Messi como el mejor jugador de su época, aunque lo descartó como candidato al Balón de Oro. "Aunque hubiera marcado tres goles en la final, no sería candidato tras una temporada en la MLS. Hizo un Mundial extraordinario, incluso mejor que hace cuatro años, pero el premio debe reflejar el rendimiento durante todo el año", explicó.
Para ese galardón, el alemán señaló nombres como Harry Kane, Vitinha o Michael Oliseh, aunque sí aplaudió sin reservas el papel de Rodri como mejor jugador del torneo. "Sencillamente no se podía jugar mejor en esa posición. Fue la clave del éxito español, especialmente en la semifinal ante Francia", aseguró.
Por otro lado, Babbel salió en defensa de Tuchel, muy criticado en Inglaterra tras caer en semifinales contra Argentina. "Desde el principio tuvo un escepticismo enorme, no por su valía sino por ser alemán. Aunque hubiera ganado el Mundial, no se habría ganado al público inglés", reflexionó. Sus palabras contrastan con las de Chris Sutton, quien lo tachó de "desastre", o Gary Lineker, que bromeó calificándole de "espía alemán infiltrado".
Fuente original: Marca Fútbol