Beñat Prados ha vuelto a respirar el fútbol con plenitud. El centrocampista del Athletic Club compareció ante los medios tras el amistoso de pretemporada ante el Sestao River, mostrándose ilusionado y en buena forma después de superar una larga etapa marcada por la inactividad.
El jugador no escondió el sufrimiento que le generó estar alejado de los terrenos de juego. "Era muy duro, especialmente cuando iba a San Mamés y veía que no podía ayudar a mis compañeros", reconoció. La situación se volvía aún más difícil en los momentos complicados del equipo: ver a sus compañeros hundidos sin poder echarles una mano le pesaba enormemente.
Ahora, sin embargo, el panorama es bien distinto. Prados está completando la pretemporada al cien por cien, sin perderse un solo entrenamiento. "Me siento uno más del grupo. Lo importante es estar aquí desde el primer día", señaló. Su prioridad es recuperar sensaciones, ganar ritmo y perder el respeto residual que deja una lesión prolongada. "Ese miedo existe después de una ausencia tan larga, aunque tampoco es excesivo", matizó con sinceridad.
Sobre la influencia del nuevo técnico, Edin Terzic, el futbolista fue claro: el entrenador llega con las ideas muy definidas y trabaja con una intensidad notable. Los amistosos están sirviendo para interiorizar su propuesta, aunque Prados subrayó que "la esencia del Athletic seguirá siendo la misma".
En cuanto a los objetivos de la temporada, el vestuario apunta alto. "Siempre queremos estar en Europa. Es nuestra meta, y vamos a pelear por ella", afirmó con determinación, dejando clara la ambición colectiva del grupo rojiblanco.
Por último, el centrocampista quitó hierro al retraso de una semana en el inicio de LaLiga, consecuencia de la planificación relacionada con el Mundial. "Tendremos una semana más de preparación y llegaremos listos", concluyó con tranquilidad.
Fuente original: Marca Fútbol