Jorge López, nacido en Logroño en 1978, acaba de cerrar su etapa como director deportivo del Al Ittihad de Trípoli, uno de los clubes con mayor poder en el fútbol libio. Fue el entrenador Juan Carlos Garrido, conocedor del fútbol africano, quien recomendó su nombre para el cargo. El exjugador, con pasado en Valencia y Villarreal entre otros equipos, llegó en diciembre con una misión clara: conquistar la Liga o la Copa para clasificarse a competiciones continentales. Al no lograrse ningún título, la relación no tuvo continuidad y López espera ahora su próximo desafío.
Durante su etapa en el norte de África, el director deportivo riojano tuvo que adentrarse en mercados completamente desconocidos para él: Marruecos, Argelia, Túnez, Egipto o Sudáfrica. "Ahora tengo mucha información sobre ligas que antes nunca había seguido", admite. En marzo incorporó al banquillo al entrenador sudafricano Rulani Mokwena, un técnico con metodología moderna que se ha formado viajando por Europa y Sudamérica.
López destaca el nivel económico del fútbol africano, frecuentemente subestimado desde Europa: "Hay mucho más nivel del que pensamos. Los grandes clubes pagan sueldos altísimos y muchos futbolistas prefieren quedarse antes que reducir sus ingresos viniendo al Viejo Continente". Y cuando un propietario se encapricha de un jugador, los números se disparan sin límite aparente. El caso más llamativo fue el de Ahmad Benali, internacional libio con carrera en la Serie A y Serie B italianas. Convencer a Benali no fue sencillo, pero la presencia del equipo español en el club generó confianza: "Pasó de ganar tres a ganar casi veinte. Cuando lo quieren, van a muerte y ponen lo que haga falta".
Antes de su aventura africana, López dejó huella en la cantera del Valencia, donde participó en el descubrimiento de jugadores como Yunus Musah, vendido posteriormente al Milan por 20 millones, o Cristhian Mosquera, traspasado al Arsenal por 16 millones. "Nunca sabes hasta dónde puede llegar un chico de 16 años, pero ya se intuía que podían convertirse en futbolistas importantes", reflexiona el directivo riojano, que compagina intuición y trabajo como pilares fundamentales de su filosofía en la dirección deportiva.
Fuente original: Marca Fútbol