El nombre de Artem Dovbyk quedó grabado en los anales del fútbol español cuando, en la temporada 2023/24, se proclamó máximo goleador de La Liga con 24 tantos. Lo hizo vistiendo la camiseta del Girona, un equipo que aquella campaña rozó lo épico al terminar tercero y clasificarse por primera vez en su historia para la Champions League. Con solo 26 años, el futuro del delantero ucraniano parecía despejado. Sin embargo, el fútbol rara vez sigue el guion previsto.
Tras su explosión en tierras catalanas, varios clubes de élite llamaron a su puerta. El Atlético de Madrid era el favorito para hacerse con sus servicios, pero las negociaciones se torcieron. Su representante no fue precisamente diplomático al referirse a la oferta colchonera: "Es un gran club, pero no vimos un proyecto serio y su propuesta económica quedaba muy por debajo de otras que teníamos sobre la mesa", declaró antes de confirmar su fichaje por la Roma a cambio de 30 millones fijos y hasta 5 en variables. Los madrileños, por su parte, acabaron optando por Sorloth.
En su primera temporada en el fútbol italiano, Dovbyk mostró destellos de su nivel. Disputó 45 partidos en todas las competiciones y anotó 17 goles, 12 de ellos en la Serie A. Aun así, en Roma no quedaron satisfechos y ya se habló de una posible cesión al Girona durante ese primer mercado. Al final se quedó, pero su segundo año fue claramente por debajo de lo esperado, con un rendimiento que dista mucho de aquel memorable curso en Girona.
Ahora, Dovbyk inicia una nueva etapa cedido al Bolonia, club que dispone de una opción de compra fijada en 20 millones de euros. Su llegada coincide con la del argentino Santiago Castro, de 21 años, que viaja en sentido contrario hacia la capital italiana por 35 millones tras una temporada de 7 goles y 3 asistencias. Sin competición europea esta temporada, el delantero ucraniano tendrá la misión de demostrar que Girona no fue un espejismo y recuperar su mejor versión bajo las órdenes de Domenico Tedesco.
Fuente original: Marca Fútbol